martes, 22 de diciembre de 2009

Algunas impresiones sobre La Celestina

La Celestina

Desde mi punto de vista, el primer motivo por el cual La Celestina tuvo tanto éxito en la época es su originalidad con su mezcla de estilos, géneros, personajes, y distintas éticas ante diferentes temas. Es una obra que se encuentra entre la línea de dos épocas: la Edad Media y el Renacimiento, algo que creo que se ve claramente a lo largo de la lectura. Vemos el paso hacia otra época en la sociedad que se describe, en el cambio de moral y en el propio estilo y género de la obra.
La sociedad de la época se vería representada en los distintos personajes. Esto es importante a la hora de hacer una obra interesante para los lectores. La trama es cómica con final trágico y se mezclan estilos y diferentes formas de hablar en los personajes. La lengua escogida es la lengua romance y cada personaje tiene su forma de hablar dependiendo de su estatuto social. Todo esto hace que haya un sentimiento de asociación por semejanza y el lector se sienta atraído. Igualmente, es una obra que suscitó cierto escándalo porque anima a vivir el momento (Carpe Diem) y aprovechar las situaciones, lo cual también tuvo que darle su fama.
Si la Inquisición no prohibió la obra es porque el autor pretende dejar claro que la obra es de carácter cristiano-didáctico. Se pretende transmitir una moral: si se vive el Carpe Diem o el amor loco e “ilógico” y no se sigue una conducta moral y cristiana, todo se vuelve contra uno mismo. Así, todos los personajes terminan pagando por sus actos (pecados). Sus muertes son accidentales e irónicas. Los amantes pagan por no seguir las normas sociales que les exige casarse con alguien de su mismo rango y honrar a sus familias (Melibea). Desde este punto de vista, la Inquisición pudo ver La Celestina como una obra escrita por un cristiano que intentaba reflejar la inmoralidad de la sociedad urbana de la época y las fatales consecuencias de este comportamiento.

martes, 1 de diciembre de 2009

La desaparición de lenguas en el mundo


Cada año el mundo hace frente a la desaparición de plantas o animales a causa del cambio climático. Sabemos que diversas organizaciones trabajan por la conservación de estas especies en peligro de extinción. Nos encontramos ante un caso similar con el fenómeno de la desaparición de ciertas lenguas que mueren con su último hablante. Este es un hecho importante que debe preocuparnos ya que muchas lenguas desaparecen poco a poco, lo que también significa la muerte de una cultura y, por lo tanto, de una parte de la Historia. El trabajo de organizaciones, como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), que luchan para conservar estas lenguas y sus culturas es un reto muy importante y admirable, pues más de la mitad de las 6.000 lenguas que se hablan en el mundo están amenazadas con la extinción.
Ahora bien, creo que estamos de acuerdo en que la función principal del lenguaje es la comunicación para llevar a cabo una interacción social. El mundo ha cambiado a lo largo de los siglos y continúa cambiando. El ser humano ha presenciado una evolución en todos los campos, siendo la evolución lingüística la que ha hecho posible que hoy en día tengamos las lenguas con las cuales podemos comunicarnos. Una de las mayores labores de los lingüistas es la de estudiar las lenguas y trabajar en su conservación. Sin embargo, también estudian la evolución de estas lenguas y, en ocasiones, su consecuente muerte ya que pierden su función principal, la de ser útiles para la comunicación humana.
Las lenguas maternas se deben hablar y conservar en nuestros hogares como un signo de identidad. Debemos defender nuestra propia cultura y nuestra propia lengua pero, además, debemos ser conscientes de la importancia de aprender otras lenguas prácticas para la comunicación mundial. Estas lenguas varían dependiendo de los estudios y de la profesión de cada persona o de la utilidad de cada lengua dependiendo de la situación geográfica en la que nos encontremos. Aprendemos inglés como segunda lengua porque es la más práctica a la hora de viajar o negociar pero no olvidemos que antes se estudiaba francés por motivos geográficos y diplomáticos. El español cada vez gana mayor importancia por la cantidad de hispano-hablantes en el mundo y no podemos olvidar el chino mandarín con su presente y futura utilidad en el mundo de los negocios.
En conclusión, vivimos en un mundo en continuo cambio en el que tenemos el derecho y la obligación de conservar las culturas y lenguas de las distintas civilizaciones. Desde mi punto de vista, debemos, sin embargo, ser racionales y admitir que es una materia imposible la de conservar todas las lenguas que se han hablado a través de los siglos de nuestra existencia. Como estudiante de lingüística, la desaparición de lenguas es un tema que me concierne considerablemente y me interesa como proyecto profesional. Me gustaría tener la oportunidad de estudiar alguna de estas lenguas en peligro de extinción y poder ayudar en su conservación. No obstante, como estudiante de traducción, creo en la función práctica del lenguaje y, por ello, debo admitir que en el mundo actual las lenguas se explotan primordialmente para su utilidad en el ámbito de la comunicación.

Marco Antonio persuadiendo a Roma. Análisis de un discurso retórico.

William Shakespeare: Julio César, discurso de Antonio, acto tercero escena segunda.

La teoría retórica estudia tanto el proceso de creación del discurso como la difusión del mensaje. Por lo tanto, debemos estudiar por un lado la organización interna del texto y, por otro lado, las relaciones que este texto mantiene con el emisor, la audiencia, el referente y el contexto.
Analicemos primeramente el hecho retórico del discurso de Marco Antonio. Consideramos a éste como su emisor ya que vamos a analizar el discurso como un hecho real y no como un discurso ficticio dentro de una obra de Shakespeare. Sabemos que este hecho tuvo lugar por diversas fuentes así que analizaremos el discurso como hecho histórico.
El emisor, Antonio, se dirige a un receptor, la audiencia allí presente, los ciudadanos de Roma. El emisor aprovecha la superioridad intelectual de la audiencia para persuadirles mediante la Retórica. El referente, aquello de lo que trata el discurso, es la previa conspiración, traición y final homicidio de Julio César. Se trata de un discurso oral en un lugar abierto. La audiencia reacciona ante las palabras del orador a lo largo del discurso.
Centrándonos en el texto retórico, vamos a analizar la operación de la dispositio. Parece ser de ordo artificialis ya que el orden retórico tradicional se altera para conseguir una mayor persuasión. Aunque Antonio presenta un orden en su discurso, la organización que sigue es la de presentar argumentos en orden creciente, es decir de menor a mayor importancia. Va persuadiendo a la audiencia poco a poco sin querer expresar claramente su rechazo a Brutus y a Casio. Aún así, se va viendo cada vez más presente este rechazo y el objetivo de sus palabras. Es un discurso muy estudiado ya que se ve claramente el proceso de convicción sobre la audiencia. Les va manipulando hasta conseguir la exaltación popular en contra de los traidores que mataron a César. Antonio va manejando el discurso hacia sus propios intereses y, aunque se describe como peor orador que Brutus (siendo este último más racional) vemos que de mal orador no tiene nada pero emplea otra táctica para seducir al público: la persuasión emotiva. La elocutio es clara, limpia, expresiva y emotiva. Sin embargo, Antonio no quiere que su discurso se asocie con el discurso retórico de Brutus. Prefiere esconder sus intenciones e ir manejando a la audiencia para llegar a su fin. Al final vemos que el pueblo ha sido motivado por el discurso cuyo objetivo no es otro que el de plantar el odio y la irá de los romanos contra los conspiradores de Julio César.