martes, 1 de diciembre de 2009

La desaparición de lenguas en el mundo


Cada año el mundo hace frente a la desaparición de plantas o animales a causa del cambio climático. Sabemos que diversas organizaciones trabajan por la conservación de estas especies en peligro de extinción. Nos encontramos ante un caso similar con el fenómeno de la desaparición de ciertas lenguas que mueren con su último hablante. Este es un hecho importante que debe preocuparnos ya que muchas lenguas desaparecen poco a poco, lo que también significa la muerte de una cultura y, por lo tanto, de una parte de la Historia. El trabajo de organizaciones, como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), que luchan para conservar estas lenguas y sus culturas es un reto muy importante y admirable, pues más de la mitad de las 6.000 lenguas que se hablan en el mundo están amenazadas con la extinción.
Ahora bien, creo que estamos de acuerdo en que la función principal del lenguaje es la comunicación para llevar a cabo una interacción social. El mundo ha cambiado a lo largo de los siglos y continúa cambiando. El ser humano ha presenciado una evolución en todos los campos, siendo la evolución lingüística la que ha hecho posible que hoy en día tengamos las lenguas con las cuales podemos comunicarnos. Una de las mayores labores de los lingüistas es la de estudiar las lenguas y trabajar en su conservación. Sin embargo, también estudian la evolución de estas lenguas y, en ocasiones, su consecuente muerte ya que pierden su función principal, la de ser útiles para la comunicación humana.
Las lenguas maternas se deben hablar y conservar en nuestros hogares como un signo de identidad. Debemos defender nuestra propia cultura y nuestra propia lengua pero, además, debemos ser conscientes de la importancia de aprender otras lenguas prácticas para la comunicación mundial. Estas lenguas varían dependiendo de los estudios y de la profesión de cada persona o de la utilidad de cada lengua dependiendo de la situación geográfica en la que nos encontremos. Aprendemos inglés como segunda lengua porque es la más práctica a la hora de viajar o negociar pero no olvidemos que antes se estudiaba francés por motivos geográficos y diplomáticos. El español cada vez gana mayor importancia por la cantidad de hispano-hablantes en el mundo y no podemos olvidar el chino mandarín con su presente y futura utilidad en el mundo de los negocios.
En conclusión, vivimos en un mundo en continuo cambio en el que tenemos el derecho y la obligación de conservar las culturas y lenguas de las distintas civilizaciones. Desde mi punto de vista, debemos, sin embargo, ser racionales y admitir que es una materia imposible la de conservar todas las lenguas que se han hablado a través de los siglos de nuestra existencia. Como estudiante de lingüística, la desaparición de lenguas es un tema que me concierne considerablemente y me interesa como proyecto profesional. Me gustaría tener la oportunidad de estudiar alguna de estas lenguas en peligro de extinción y poder ayudar en su conservación. No obstante, como estudiante de traducción, creo en la función práctica del lenguaje y, por ello, debo admitir que en el mundo actual las lenguas se explotan primordialmente para su utilidad en el ámbito de la comunicación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario